lunes, 28 de febrero de 2011

el amor y el odio

Hubo una vez en la historia del mundo, un día en el que el ODIO, que es el rey de los malos sentimientos, los defectos y las malas virtudes convocó a una reunión urgente con todos los sentimientos negros del mundo y deseos más perversos del corazón humano. Llegaron a esta reunión con gran curiosidad de saber cual era el propósito...
Cuando estuvieron todos, habló el odio y dijo: “Los he reunido aquí, a todos ustedes, porque deseo con todas mis fuerzas matar a alguien...” Los asistentes no se extrañaron mucho, pues era el odio quien estaba hablando y el siempre quiere matar a alguien.
Sin embargo todos se preguntaban entre sí quien sería tan difícil de matar porque el odio los necesitaría a todos... “quiero que maten al AMOR...” dijo el ODIO, muchos sonrieron malévolamente pues mas de uno le tenía ganas... El primer voluntario fue el MAL CARÁCTER quien dijo: “Yo iré y les aseguro que en un año el AMOR estará muerto, provocaré tal discordia y rabia que el AMOR no lo soportará.”
Al cabo de un año se reunieron otra vez y al escuchar el reporte del MAL CARÁCTER quedaron muy decepcionados... “lo siento, lo intenté todo, pero cada vez que yo sembraba una discordia, el AMOR la superaba y salía adelante...” Fue entonces cuando muy diligente sé paró la AMBICION que haciendo alarde de su poder dijo: “En vista que EL MAL CARÁCTER fracasó, iré yo, desviaré la atención del AMOR hacia la riqueza y el poder, eso nunca lo ignorará...”
Y empezó la ambición el ataque hacia su victima, quien en efecto dio cabida a la ambición de riquezas y poder, pero el AMOR luchó y salió adelante y renunció a todo deseo desbordado y triunfó de nuevo...
Furioso el ODIO por el fracaso de la AMBICION envió a los CELOS quienes burlones y perversos intentaban toda clase de artimañas y situaciones para despistar al amor para lastimarlo con dudas y sospechas infundadas, pero el AMOR confundido lloró y pensó que no quería morir, así que con valentía y fortaleza se impulsó sobre ellos y los venció...
Año tras año el ODIO envió a sus más hirientes amigos. Envió a la FRIALDAD, EGOISMO, INDIFERENCIA, POBREZA, ENFERMEDAD, y a muchos otros mas que fracasaron siempre porque cuando el AMOR se sentía desfallecer tomaba de nuevo fuerzas y todo lo superaba... El ODIO convencido de que el amor era invencible les dijo: “Nada que hacer el AMOR lo ha soportado todo llevamos muchos años insistiendo y no lo logramos.”
De pronto de un rincón del salón se levantó un sentimiento poco conocido, vestía de negro y con un sombrero gigante que cubría todo su rostro y no lo dejaba ver, su aspecto era fúnebre como el de la muerte... “Yo mataré al AMOR, lo mataré” dijo con seguridad, y todos se preguntaban quien era ese que pretendía hacer solo lo que ninguno había podido hacer... el ODIO dijo ve y hazlo...
Tan solo había pasado algún tiempo cuando el odio volvió a llamar a todos los malos sentimientos para decirles que después de mucho esperar, por fin el AMOR había muerto todos estaban felices, pero sorprendidos, entonces el sentimiento del sombrero negro habló: “Ahí les entrego al AMOR totalmente muerto y destrozado” y sin decir mas se marcho.
Espera dijo el ODIO –en tan poco tiempo lo eliminaste por completo, lo desesperaste, y no hizo el menor esfuerzo para vivir. ¿Quién eres?- El sentimiento levantó por primera vez su horrible rostro y dijo: soy “LA RUTINA”...

jueves, 10 de febrero de 2011

COMO CRECEMOS?

Uno crece cuando no hay vacío de esperanza, ni debilitamiento de voluntad, ni pérdida de fe.
Uno crece cuando acepta la realidad y tiene aplomo de vivirla.
Cuando acepta su destino, pero tiene la voluntad de trabajar para cambiarlo.
Uno crece asimilando lo que deja detrás, construyendo lo que tiene por delante y proyectando lo que puede ser el porvenir.
Crece cuando supera, se valora, y sabe dar frutos.
Uno crece cuando abre camino dejando huellas, asimila, experiencias... y ¡Siembra raíces!.
Uno crece cuando se impone metas, sin importarle comentarios, ni prejuicios, cuando da ejemplos sin importarle burlas, ni desdenes, cuando cumple con su labor, sin importarle los otros pareceres.
Uno crece cuando se es Fuerte por carácter, Sostenido por formación, y ¡Sensible por temperamento...! ¡Y humano por nacimiento!.
Uno crece cuando enfrenta el invierno aunque pierda las hojas.
Recoge flores aunque tengan espinas y marca camino aunque se levante el polvo.
¡Uno crece cuando es capaz de afianzarse con residuos de ilusiones, capaz de perfumarse, con residuos de flores...!  ¡Y de encenderse con residuos de amor...!
Uno crece ayudando a sus semejantes, conociéndose a sí mismo y dándole a la vida más de lo que recibe.
Uno crece cuando se planta para no retroceder... ¡Cuando se defiende como águila para no dejar de volar...! ¡Cuándo se clava como ancla y se ilumina como estrella!

Entonces... ¡UNO CRECE!

lunes, 31 de enero de 2011

ARRIESGARSE!

  • Hacer algo por alguien, es arriesgarse a involucrarse.
  • Expresar sentimientos, es arriesgarse a mostrar tu verdadero yo.
  • Exponer tus ideas y tus sueños, es arriesgarse a perderlos.
  • Reír, es arriesgarse a parecer un tonto.
  • Llorar, es arriesgarse a parecer un sentimental.
  • Amar, es arriesgarse a no ser correspondido.
  • Vivir, es arriesgarse a morir.
  • Esperar, es arriesgarse a la desesperanza.
  • Lanzarte, es arriesgarse a fallar.
  • Pero los riesgos deben ser tomados, porque el peligro más grande en la vida es no arriesgarse.
    La persona que no arriesga, no hace, no tiene, no pretende, no anhela...
    Se pueden evitar sufrimientos y preocupaciones, placeres y alegrías pero te estarías perdiendo de aprender, sentir, cambiar, crecer, amar y vivir...
    SOLO UNA PERSONA QUE SE ARRIESGA ES LIBRE.
    TE ARRIESGARIAS A CORRER RIESGOS?

viernes, 21 de enero de 2011

la riqueza es la felicidad?

una reflexion que encontre

La riqueza no es la respuesta. Centrarte en ella, olvidándote de las riquezas espirituales, te puede hacer sentir como una flor marchita, sin entusiasmo...sin vida ¡Cambia de enfoque!
Buscas la felicidad en el dinero. Es algo que te dijeron tus padres desde pequeño "mhijo(a), estudie para que de grande sea un profesionista, tenga éxito, gane muchodinero y tenga una casa, un coche y pueda viajar y vivir cómodamente" y creces con esta idea, aún sin discutirla.
Sólo la aceptas... lo curioso es que, logres la riqueza o no, te das cuenta en un momento de tu vida que las riquezas no son tu felicidad.
En tu interior, deseas hacer lo que más te gusta y te prometes hacerlo...
cuando seas viejo, estés jubilado o tengas dinero suficiente. Pero esta seguridad nunca te va a llegar... si, nunca.
Y te das cuenta que la riqueza es causa de lucha, estrés, desamor y traición de valores.
Con curiosidad, leí alguna vez el siguiente cuento de un mexicano y un estadounidense que más o menos dice así:
Un rico empresario de Estados Unidos fue a pasar sus vacaciones a pescar a una tranquila laguna en México, en la cual se encontraba plácidamente pescando un hombre del lugar, con sus hijos alegremente jugando alrededor y su amorosa esposa preparándole la comida.
Todos se veían muy felices, aunque eran muy pobres.
Y el estadounidense dándose cuenta de la pobreza de aquel hombre se le acercó y le dijo:
"Oye, ¿no te gustaría ganar más dinero, ser rico?" a lo cual respondió el pescador:
"Bueno, ¿de que me serviría ser rico?" a lo cual respondió el otro:
"Bueno, al principio tendrás que trabajar muy duro, pero después podrás juntar y comprar una grande y hermosa casa, comprarte todas las cosas que tu quieras, y retirate de trabajar.
¡Y entonces podrás dedicarte a hacer lo que mas te gusta, y disfrutar de tus hijos y tu esposa!" a lo cual el pescador con aire suspicaz le respondió:
"¿Pues no es eso lo que estoy haciendo ahora?".
Este es el punto. Tu vida es un viaje con un boleto de ida, no de regreso.
Y más te valdría que emplees cada instante de tú viaje en disfrutar y experimentar al máximo cada momento y no esperarte hasta el final.
Si aguardas para ser feliz hasta el último momento de tu vida, descubrirás que es demasiado tarde para vivir todo lo que tú deseabas vivir.
O sea, vivir lo que deseas vivir es obedecer los impulsos de tu corazón, que es el que te dicta lo que realmente te entusiasma y deseas hacer. En el Ivan Ilich, de Tolstoi, habla de la historia de un hombre en la Rusia de la época de los zares.
Este personaje tenía todo: una buena posición económica, una hermosa esposa, una bella casa en la ciudad y otra en el campo.
Pero a la edad de 40 años, le pronostican cáncer y le dan tres meses de vida.
Entonces mira retrospectivamente lo que ha sido su vida y se da cuenta que solo ha hecho lo que convenía, según la opinión de la demás gente y que nunca hizo lo que realmente quería hacer
"¿y si toda mi vida ha sido una equivocación?".
Es por eso que su muerte es muy trágica, porque se muere antes de haber hecho todo lo que realmente quería hacer.
¿Tú eres un Iván Ilich? Y sin embargo, las riquezas no están peleadas con ser feliz.
Conferencistas, pintores, escritores, empresarios, deportistas, son ricos y felices porque primero hicieron lo que les nacía... y el amor y la pasión por sus actividades hizo que aumentara de forma natural su capacidad... y el dinero llegó solo a ellos.
El peligro es elegir una actividad pensando primero en el dinero antes que en la satisfacción de tu espíritu.
Inténtalo al revés y experimentarás un nuevo ánimo día a día... de la mano de la satisfacción material ¿Por qué no pruebas? Suerte ¡Y vive tu vida!